
Hace poco he visto la película “A ciegas”, film basado en el libro “Ensayo sobre la ceguera” del premio Nobel de literatura portugués José Saramago. Leí el libro hará un par de años, y me gusto un montón, así que mi predisposición para la película era buena por un lado, porque me gustó, y mala, porque es difícil que una película esté a la altura del libro al que adapta.
La historia nos cuenta una epidemía de ceguera extraña y repentina que va atacando a la población indiscriminadamente, dejando completamente ciegos a los afectados, inmersos en una lechosa neblina blanca. Como el mal se propaga rápidamente y no se sabe muy claro cual es su vector de transmisión, las autoridades decretan cuarentena para todos los infectados y los recluyen en diversos edificios gubernamentables, custodiados por soldados.

Encerrados en cuarentena.









