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Asesinatos en 35 mm

21 marzo 2009

Asesinos en serie en el cine

El ser humano es capaz de las mayores proezas. Ha llegado a la Luna, ha conseguido erradicar enfermedades o, al menos, evitarlas con medicamentos que él mismo ha creado. Realiza acciones altruistas con otros humanos, incluso con animales de otras especies. Algunos dedican su vida hasta el último aliento y más allá para cuidar a otros. También están en la condición humana la envidia, el rencor, los celos, la venganza. Pero sólo algunos cometen atrocidades. Hubieran debido desaparecer antes de infligir tanto dolor. No hay excusa, no hay justificación. Son monstruos que matan, torturan sin motivo, ¿cómo puede haber motivo para semejantes atrocidades? Algunos sufrieron castigos o abusos de niños pero, ¿cuántos niños habrán sufrido terribles infancias y no se han convertido en despiadados asesinos? Otros han tenido una infancia normal, incluso feliz, con unos padres cariñosos que los han cuidado y querido. Los abusos y el dolor no son denominador común, no es una explicación y mucho menos una justificación.

EL HOMICIDIO Y SU CLASIFICACIÓN

Homicidio es el acto de matar a otra persona. Haciendo un compendio de códigos penales de distintos países, de tradición jurídica y de clasificación popular del homicidio; por su intencionalidad y ejecución pueden clasificarse, de una forma libre y no muy rigurosa, en diferentes categorías.

Homicidio involuntario:

Causar la muerte de alguien haciendo algo que se ignora que pueda provocar muerte, o bien causar la muerte por negligencia; se conoce la posibilidad de provocar la muerte pero se cree poder evitarla.

"La hoguera de las vanidades". Homicidio involuntario.

La hoguera de las vanidades (Brian De Palma, 1989). Homicidio involuntario.

Homicidio doloso:

El criminal busca la muerte de la víctima, aunque puede que no lo consiga, en cuyo caso se consideraría homicidio doloso en grado de tentativa o frustrado. La diferencia con el anterior es la intencionalidad.

Homicidio preterintencional:

Cuando hay intención de causar un daño menor que la muerte pero ésta sobreviene. Sería el caso de una paliza por ajuste de cuentas o por escarmiento y esa paliza deriva en muerte.

Homicidio simple:

Es el homicidio que se ejecuta con intención de matar, pero no hay premeditación, alevosía, ventaja ni traición, de las que ahora hablaremos.

Homicidio en primer grado:          

Es el ASESINATO. Hay intención de matar y, además, median:

      Premeditación. Cuando el sujeto ha pensado en el crimen con anterioridad -no le sobreviene la idea de repente-.

       Alevosía. Emplear medios en la ejecución para asegurarla, sin riesgos para el agresor, con trampa o emboscada, aprovechando situación de indefensión, o disfraz que impida su reconocimiento.

        Precio o recompensa. De carácter económico, aunque no sea previa a la ejecución de los hechos, como un crimen por encargo. Puede ser el cobro de una herencia. Lo importante es que la motivación es exclusivamente económica.

Colateral (Michael Mann, 2004). Asesino a sueldo

Colateral (Michael Mann, 2004). Asesino a sueldo.

        Ensañamiento. Aumentar deliberadamente el dolor de la víctima, más allá del necesario para causar muerte. No se incluyen los realizados sobre el cadáver después de sobrevenir la muerte porque ya no causan dolor -sería profanación de cadáver-.

        Ventaja. Cuando un sujeto utiliza conocimientos sobre ciertas armas, usa personas para que lo ayuden o su mayor fuerza física.

        Traición. Usar la buena fe o confianza de la víctima para cometer el crimen.

No es necesario que se den todas ellas para considerar un crimen asesinato, pero son características de este tipo de crimen.

En cuanto a la cantidad de víctimas y el momento del crimen, podemos hablar de los siguientes tipos de asesinatos:

Asesinato (sin más apelativo). El criminal mata a una o varias personas. En esta categoría entran todos los que no entran en las dos que siguen.

Asesinato en masa. El criminal mata a varias personas de una vez. Puede que no vuelva a hacerlo nunca más. Casi siempre porque suele acabar suicidándose -o abatido por la policía-. Un ejemplo ilustrativo es el tristemente famoso caso de los asesinos del instituto Columbine, el 20 de abril de 1999, en el que dos adolescente de 17 y 18 años entraron en la escuela y asesinaron a 13 personas para acabar suicidándose.

Elephant (Gus Van Sant, 2003). Asesinos en masa.

Elephant (Gus Van Sant, 2003). Asesinos en masa.

Asesinatos en serie. El criminal mata a varias personas, normalmente de una en una, aunque no es necesario que sea así, a lo largo de un tiempo, -a veces dilatado-, siguiendo unos patrones de actuación; puede que simplemente en busca de protagonismo en la prensa y tener en jaque a la policía y a toda una ciudad, o un país.  Al principio suelen ser cuidadosos por miedo a ser descubiertos, pero la impunidad con el paso del tiempo les hace ser más descuidados, piensan que nunca van a ser detenidos, curiosamente esta actitud a veces desemboca en la detención. No obtienen ningún beneficio de ello excepto el puramente morboso, éste incluye placer sexual imposible de conseguir por medios más sanos, dominar a alguien indefenso, conseguir el reconocimiento que no encuentran en su vida cotidiana, obligar a sus víctimas a admirarlos o a temerlos. Suele acabar cuando son capturados o cuando mueren. Se sospecha que es el caso de muchos que un día dejan de matar y nunca son capturados. No suelen dejar de matar simplemente porque sí. Los asesinos en serie siempre han despertado gran interés. Interés que puede resultar morboso, aunque no necesariamente por los aspectos más macabros de sus crímenes, sino por una curiosidad comprensible por conocer cómo funciona la mente de estos monstruos. Saber si hay un condicionante para su comportamiento, si algo encendió la mecha de tanta barbarie. Si es posible preverlo para evitarlo, o si simplemente son un cáncer incurable que ha perseguido y perseguirá a todas las sociedades humanas en todos los tiempos.

El cine se ha hecho eco de muchos de estos sucesos y ha sido capaz de inventar otros. A veces la realidad supera a la ficción. Es el caso de las historias que voy a contar. No son aptas para todo el mundo. Pueden causar pena, dolor, incluso la náusea que provoca toda esa violencia sin sentido y tan desmesurada.

SUCESOS REALES Y SU PROYECCIÓN EN EL CINE

INCESTO, VIOLENCIA Y CANIBALISMO.  SAWNEY BEANE 

Sawney Beane

Sawney Beane

Elijo esta historia en primer lugar, no sólo por ser la más antigua de las que voy a hablar, sino también por ser uno de los más atroces asesinatos cometidos por una familia entera. 

Sawney Beane nació en una granja cerca de Edimburgo en el siglo XV. Siendo joven se escapó de casa con su novia y vivieron en una cueva durante veinticinco años. Nunca salieron de allí, vivían robando a todos los viajantes que pasaban por allí, a los que después asesinaban, descuartizaban y devoraban. Comenzaron a tener hijos a los que “educaron” como salvajes. Practicaban el incesto en todas sus formas, padre con hijas, madre con hijos y hermanos con hermanas. De esta forma se multiplicaron con rapidez y llegaron a ser una manada de 48 personas: Sawney, su mujer, 8 hijos, 6 hijas, 18 nietos y 14 nietas.

De la misma manera que animales salvajes, preparaban emboscadas en grupo y atacaban a todos los paseantes que cruzaban cerca de su caverna. Las partes que no devoraban allí mismo las llevaban a su cueva o las arrojaban al mar, donde volvían a alguna playa, creando un gran pánico entre la población que contemplaba horrorizada como iban apareciendo miembros arrancados de los cuerpos casi cada día. Hubo una gran batida policial, pero no daban con los asesinos. Muchas personas fueron detenidas y torturadas para arrancarles una confesión. Fueron ahorcados, pero clamaron su inocencia hasta el final. Los principales sospechosos fueron algunos posaderos que habían alojado a los desaparecidos. Casi desaparecieron las posadas, porque muchos de sus dueños abandonaron el lugar por miedo a correr la misma suerte.

Un día atacaron a una pareja que volvía de una feria cercana, derribaron del caballo a la mujer y allí mismo comenzaron a destriparla, devorarla y beber su sangre. El marido, llevado por el terror consiguió matar a varios. Otros visitantes de la feria llegaron atraídos por los gritos y consiguieron poner en fuga a los asesinos. Gracias a que este hombre salió con vida pudieron atrapar a la manada. El mismo rey, Jaime I de Inglaterra y VI de Escocia, acompañado por cuatrocientos soldados, les dio caza.

Al no considerarlos humanos, no tuvieron juicio. Sawney y sus hijos sufrieron la amputación de brazos y piernas y fueron desangrándose hasta la muerte ante la vista del resto de la familia -las mujeres y los niños- a los que después quemaron en la hoguera.

No se sabe con certeza el número de asesinatos, pero se estima en más de mil.

Las colinas tienen ojos (Wes Craven, 1977; y Alexandre Aja, 2006)

Las colinas tienen ojos

Las colinas tienen ojos

Dos versiones de una misma historia copiada plano a plano. Aunque no recomiendo ninguna -no me gusta el cine gore-, prefiero la segunda. No cuenta exactamente la historia de Sawney Beane, pero tiene suficientes coincidencias como para pensar que el guionista conocía esta historia o le habían hablado de ella.

Ambientada en el desierto de Nuevo Méjico. A mediados de los años cuarenta se hicieron pruebas nucleares que afectaron a los que allí vivían produciéndoles terribles malformaciones físicas. Se refugiaron en minas abandonadas y vivieron escondidos atacando a los que merodeaban por los alrededores, matándolos y devorándolos. La película cuenta la historia de una familia que se dirige a California, cruzando el desierto, y quedan atrapados en una emboscada de estos “elementos”. A partir de aquí, se suceden todo tipo de escenas de extrema violencia para acabar con ellos. Incluye un bebé para aumentar la angustia por la indefensión.

SERIAL KILLER. TED BUNDY

Ted Bundy

Ted Bundy

El término no existía hasta que llegó él. No se sabe a cuántas mujeres mató.

Ted Bundy fue hijo de madre soltera adolescente. La familia decidió hacerle pasar por hijo de sus abuelos y hermano de su verdadera madre para evitar la vergüenza y el rechazo a la joven madre. Quizás esto no fue una buena idea pues Bundy declaró que toda la violencia que descargó en aquellas jóvenes iba dirigida a su madre.

Bundy fue un hombre guapo, inteligente, serio. Un hombre que inspiró confianza en sus víctimas que le seguían de buen grado cuando él les pedía ayuda para poder llevarlas a un sitio apartado donde poder asesinarlas y violarlas. Normalmente fingía alguna imposibilidad física como un brazo en cabestrillo para pedir ayuda para transportar algo. En contadas ocasiones se la negaron. Siempre elegía jóvenes guapas, morenas con el pelo lacio y media melena, muy parecido al cabello que tenía su primera novia, que le abandono. Él la siguió llamando sin éxito. Se tomó su tiempo para vengarse. Se convirtió en un hombre de éxito, volvió a encontrarse con ella, y cuando ésta se enamoró de él, Bundy desapareció y no volvió a verla.

Actuó entre 1974 y 1978. Se cree que mató a unas cien mujeres. Se le condenó por catorce asesinatos, él confesó veintiocho. Nunca sabremos realmente cuántos fueron, pero todas fueron mujeres muy jóvenes. Su última víctima sólo contaba doce años.

Este hombre “encantador”, que contaba con un grupo numeroso que “fans” que acudieron al juicio para clamar su inocencia, sólo por ser tan guapo,-incluso se casó durante el juicio, mientras ella declaraba en el estrado- murió en la silla eléctrica el 24 de enero de 1989. Los manifestantes a la puerta de la penitenciaría no pedían, como en otras ocasiones, la abolición de la pena de muerte. Fueron a festejar la ejecución.

“Nosotros, los asesinos en serie, somos sus hijos, somos sus esposos, estamos en todas partes y habrá más de sus hijos muertos mañana” (Ted Bundy).

Ted Bundy (Matthew Bright, 2002)

Ted Bundy

Ted Bundy

Aceptable película que narra la historia de este asesino despiadado que mataba golpeando con saña y sin remordimientos a cuantas mujeres se cruzaban en su camino. Utiliza algunas imágenes reales del juicio y los manifestantes que se dieron cita a la puerta de la prisión en el momento en que fue llevado a la silla eléctrica. La última imagen de la película hace sonreír satisfechos a algunos espectadores.

EL PAYASO ASESINO. JOHN WAYNE GACY

 
 
 
 
John Wayne Gacy

John Wayne Gacy

El sobrenombre le viene porque actuaba como payaso aficionado en fiestas infantiles. John Wayne Gacy fue un homosexual reprimido que, seguramente por ocultar su condición, no sólo se casó, sino que asesinaba a los chicos con los que tenía relaciones, normalmente no consentidas, aunque a veces rondaba los lugares en que jóvenes se prostituían. Le gustaba desinhibirse durante sus relaciones sexuales y luego, la vergüenza le impedía dejarlos con vida. Aunque, quizás simplemente le gustara asesinar. Elegía entre sus víctimas chicos muy guapos y jóvenes -menores de veinte años-, tal vez porque les viera más indefensos. El más joven de sus víctimas sólo tenía nueve años.

Fue declarado culpable de abusos a menores en 1968 y condenado a diez años de prisión, aunque sólo cumplió dieciocho meses debido a su buena conducta. Así acabó su primer matrimonio, pero volvió a casarse con una mujer que tenía dos hijas convirtiéndose en un respetado miembro de su comunidad -se había trasladado a otro estado- y participó activamente en política. Nada hacía sospechar a sus vecinos su pequeña “debilidad” por el crimen. Se dedicó a la construcción, esto le permitió contratar a jóvenes a los que ofrecía regalos y dinero para que mantuvieran relaciones con él. A veces aceptaban, aunque después los ataba, torturaba y asesinaba. Otras veces no accedían a sus peticiones. En ese caso los drogaba y procedía de la misma forma. Su  segunda esposa se divorció de él.

Al principio era más cauto en sus operaciones para ocultar sus crímenes, pero poco a poco se fue relajando y no le importaba que sus vecinos vieran cómo llegaba con jóvenes a su casa que no volvían a salir, al menos por su propio pie.

Asesinó a treinta y tres chicos de entre nueve y veinte años. Jamás mostró arrepentimiento. El 10 de mayo de 1994 fue ejecutado por medio de una inyección letal.

“…No eran más que despreciables mariquitas, mientras que yo soy un próspero hombre de negocios. No dispongo de mucho tiempo libre. Las relaciones sexuales esporádicas con esos jóvenes demandaban menos tiempo que mantener una relación seria con una mujer” (John Wayne Gacy).

Gacy (Clive Saunders, 2003)

Gacy

Gacy

Película de video que narra de una forma más o menos libre la historia de Gacy. El verdadero asesino fue algo más cruel que el que aparece en la pantalla. La película no tiene gran calidad -normalmente, las películas de vídeo no suelen tenerla, sobre todo teniendo en cuenta que el presupuesto suele ser bajo-. Los actores son desconocidos, al menos para el gran público. Actúa un Baldwin pero, aunque parezca imposible, no pertenece a la saga de los hermanos Baldwin, éstos “sólo” son cuatro. La acción es muy lenta, cuesta trabajo no despistarse. En definitiva, la película no tiene un gran atractivo, sobre todo teniendo en cuenta que la historia real podría haber dado lugar a un film mejor.

EL CARNICERO DE PLAINFIELD. ED GEIN

Ed Gein

Ed Gein

Quizás uno de los más brutales asesinos de toda la historia, no tanto por el número de sus crímenes, de los que sólo se probaron dos, sino por lo que hacía con ellos y con cadáveres que desenterraba y llevaba a su casa para hacer todo tipo de monstruosidades.

Cuando la policía llegó a su casa, encontró horrorizada cabezas cortadas, lámparas hechas con piel humana, platos hechos con calaveras, un collar de labios, un cinturón hecho con pezones, y un cadáver colgado del techo decapitado y abierto en canal. Además de un corazón en una sartén con la clara intención de comerlo. Había fabricado ropa con piel humana.

La madre de Gein era una fanática religiosa que quería mantener a sus hijos alejados del mundo y sus pecados. Les leía la Biblia cada día, sobre todo los pasajes de castigos. Ed no tenía amigos, su vida transcurría del colegio a casa, una granja que la madre había comprado para alejar aún más a su hijo del resto del pueblo.  El padre era un hombre débil y alcohólico que no pudo ejercer ninguna influencia positiva en los niños.  El hermano de Ed murió en extrañas circunstancias, justo cuando empezaba a apartarse de las enseñanzas de su madre. Quizás le mató su hermano, aunque nunca se investigó. Al año de morir el hermano, murió la madre de un derrame cerebral. Padre, hermano y madre murieron en el transcurso de cinco años.

Durante los siguientes doce años sucedió todo. Dos asesinatos -en 1954 asesinó a Mary Hogan y 1957 a Bernice Worden- y todos los descuartizamientos de mujeres de mediana edad con un curioso parecido con su madre. Se enteraba en los obituarios de los periódicos y después desenterraba los cuerpos.

En una ocasión, un hombre recordó que Gein solía sentarse solo en un rincón de la taberna mirando fijamente a la dueña del local, pensando que estaba enamorado de ella. Le dijo bromeando, que si le hubiese hablado a Mary de sus sentimientos, quizás ahora estaría en su granja cocinando y esperando a que volviera en lugar de haber desaparecido. Ed le respondió: “No está desaparecida. Ahora mismo está en la granja”. El hombre no le tomó en serio, era el tipo de comentario que solía hacer Gein.

Fue declarado enfermo mental e ingresado en un hospital psiquiátrico donde murió por insuficiencia respiratoria producida por un cáncer el 26 de julio de 1984.

Sus perversiones y metodología han inspirado no sólo muchas películas, sino a muchos asesinos.

“Me gusta este lugar, todo el mundo me trata bien. Sin embargo, alguno de ellos están un poco locos” (Ed Gein, refiriéndose a la institución mental en la que fue encerrado).

Ed Gein (Chuck Parello, 2000)

Ed Gein, in the light of the moon

Ed Gein

La película nos muestra a un hombre aparentemente apacible, querido en su pueblo aunque con sus excentricidades. Parece justificar los terribles actos que cometió este “carnicero”. No será el primero que tiene una madre fanática de la religión, pero me parece excesivo querer justificarlo. Cierto que su vida no debió ser una camino de rosas, pero los horrores cometidos por Gein sobrepasan todo lo imaginable. La película muestra claramente la esquizofrenia que parecía sufrir. No deja de dar una cierta pena este hombre de aspecto infantil y apocado, parece que estemos viendo a Forrest Gump, por la ternura que despierta. Me parece poco acertado el enfoque. La película no es muy prolija en escenas escabrosas, lo cual es de agradecer, no son necesarias.

También cuenta la historia de Ed Gein la película Ed Gein: The butcher of Plainfield (Michael Feifer, 2007). A diferencia de la anterior, ésta película es puramente cine gore, plagada de escenas que hacen taparse los ojos al más curtido. La historia que narra se sale bastante de la real, no sólo ha cambiado los nombres de las víctimas, sino que añade más -para poner más sangre-. Sólo es recomendable para los amantes de las escenas terriblemente sádicas.

EL CARNICERO DE ROSTOV. ANDREI CHIKATILO

Andrei Chikatilo

Andrei Chikatilo

Andrei Chikatilo nació en Ucrania en 1936. Fue un niño introvertido y acomplejado en el colegio, donde todos se reían de su aspecto. Intentó compensar esta soledad dedicándose a los estudios y logró tres titulaciones universitarias. Fue miembro muy activo del partido comunista. Trabajó como maestro en un colegio donde también sufrió todo tipo de burlas. Nunca supo ganarse el respeto de los alumnos que llegaron a pegarle.

Aunque era impotente, se casó y consiguió tener dos hijos -podía eyacular-. Tenía problemas conyugales debido a su problema sexual y su mujer solía ridiculizarle por no poder satisfacerla las veces que ella requería.

En el año 1978 convenció a una niña de nueve años para que le acompañara a una cabaña, tenía habilidad para tratar con los niños, debido a sus años de maestro. Una vez en la cabaña, la desnudó y le hizo sin querer una herida, al ver la sangre consiguió una erección. Comenzó a apuñalarla hasta conseguir un orgasmo. Ya no hubo vuelta atrás, había descubierto cómo excitarse sexualmente.

A partir de ese momento, y durante doce años, asesinó brutalmente a  niños, niñas y chicas jóvenes de la forma más brutal que podía, porque era esto lo que le excitaba, la sangre, los gritos, la sensación de poder y el terror de sus víctimas. Solía buscarlas en estaciones de trenes, donde era fácil encontrar niños huidos de casa, o al menos lejos de sus hogares, también elegía entre sus víctimas niños retrasados, más fáciles de engañar.

El caso de Chikatilo causó estupor en todo el país. La burocracia del partido comunista dificultó la investigación al negarse a reconocer que hubiera asesinos en serie en la Unión Soviética. La policía llegó a detener a Chikatilo pero fue puesto en libertad al no coincidir su sangre con la muestra de semen encontrada en una de las víctimas. Siempre sospecharon de él, pero el ser miembro del partido le ayudó a ser descartado.

Era especialmente sádico en sus crímenes. Mutilaba los cuerpos, a veces estando aún vivos, les arrancaba los genitales y les sacaba los ojos. Cuando confesó los crímenes explicó que lo hacía porque pensaba que quedaría su imagen en la pupila de sus víctimas.

Cometió cincuenta y tres asesinatos. Fue condenado a muerte y ejecutado el 14 de febrero de 1994.

“¿Cómo pueden hacerle esto a una persona de mi edad?”.  (Andrei Chikatilo, en el momento de su detención).

Ciudadano X (Chris Gerolmo, 1995)

Ciudadano X

Ciudadano X

Película de televisión con una producción más modesta que una película de cine, compensada con una excelente calidad. Obtuvo premio al mejor director, actor y película en el festival de Sitges -ignoro el motivo de concurrir al festival, porque la película no es de terror, y mucho menos fantástica-. Protagonizada por Stephen Rea, Donald Sutherland, Max Von Sydow y Jeffrey DeMunn, cuenta con gran fidelidad la historia de Andrei Chikatilo, los orígenes, su historia criminal, la investigación y el juicio.

Película muy sobria que huye de escenas escabrosas, a pesar de contar hechos extremadamente violentos. Estas escenas no son necesarias en absoluto para transmitir la angustia de todas las víctimas. Creo que esa sobriedad es un acierto del director para dibujar perfectamente el ambiente que vivía la Unión Soviética. Todos los movimientos son lentos, casi encajonados en una frialdad de comunismo soviético. Tiene la apariencia de una película de Europa del este. Nadie grita, mantienen la disciplina de una dictadura.  El caso tardó años en esclarecerse por la fuerte oposición del Partido a reconocer la existencia de un asesino en serie, “en la Unión Soviética no hay asesinos en serie, eso es producto del capitalismo”. El policía -forense-  que investiga el caso solicita permiso para pedir ayuda a los Estados Unidos, que tan acostumbrados están a estos casos. Por supuesto, petición denegada. Hubo que esperar a la caída del muro.

La película Evilenko (David Grieco, 2004) narra también la historia de Chikatilo -aunque no de un modo tan riguroso-, con Malcolm Mcdowell en el papel de Evilenko. 

EL ESTRANGULADOR DE BOSTONALBERT DE SALVO

Albert de Salvo

Albert de Salvo

Albert de Salvo nació en 1931, en Massachusetts. Su padre era un hombre violento que maltrataba a su mujer, hasta que ésta decidió abandonarle y volvió a casarse, dejando a Albert con su padre. El niño ya era un pequeño delincuente que se alistó en el ejército en  cuanto que pudo -quizás para huir de la justicia-. En Alemania conoció a la que sería su mujer. El matrimonio no fue muy bien avenido, él reclamaba más relaciones sexuales de las que ella estaba dispuesta a darle.

En menos de dos años -entre 1962 y 1964- se cometieron catorce asesinatos de mujeres entre 19 y 85 años, este dato, entre otros fue el que hizo sospechar a la policía de que quizás no se tratara de un único asesino, aunque el modo de actuación era el mismo. Entraba en la casa sin forzar la puerta, ellas le abrían. Eso hizo pensar que era un conocido o que, por su profesión, le dejaban pasar. Todas ellas fueron brutalmente violadas y estranguladas con ropa, unas medias, un cordón de bata, o alguna prenda adecuada para tal fin. El piso era revuelto para fingir un robo, pero no se llevaba nada de valor.

Tras el tercer asesinato, la policía de Boston recomendó a todas las mujeres que no abrieran la puerta de su casa. Ante la desesperación de la policía, las mujeres seguían abriendo y él seguía asesinando. Investigaron a delincuentes con antecedentes sexuales, con posibles problemas edípicos, debido a las edades de las asesinadas, pero apareció un cadáver de una chica de diecinueve años y dio al traste con toda la investigación. Tan desesperada era la situación, y tan perdida andaba la policía que se recurrió a un vidente. Por supuesto, nada se consiguió.

Por fin, y gracias a un error del asesino, llegó la tan ansiada detención. De Salvo entró en casa de una mujer y, cuando iba a proceder como habitualmente, apareció el marido y el asesino tuvo que huir. Pero fue detenido en poco tiempo. Confesó que no recordaba ningún asesinato, sólo que iba a hacer un trabajo y que volvía a casa. Se creyó que podría tratarse de personalidad múltiple, pero los estudios psiquiátricos no desvelaron nada al respecto. Se le diagnosticó una esquizofrenia pero fue condenado a cadena perpetua en 1966.

En 1973 fue apuñalado por un compañero de celda.

“No fue tan oscuro y aterrador como parece. Tuve mucha diversión. Matar a alguien es una experiencia divertida” (Albert De Salvo).

El estrangulador de Boston (Richard Fleischer, 1968)

 El estrangulador de Boston
El estrangulador de Boston

Se nos dibuja, en esta película, la historia de un hombre esquizofrénico, sin lugar a dudas. Asesino que no tiene el más mínimo recuerdo de sus crímenes de los que se siente horrorizado cuando se los describen y ve las fotografías. Quizás demasiadas justificaciones para horrendos crímenes. El protagonista es un fontanero que entra en las casas para realizar su trabajo -que luego no resulta ser de fontanería- y después vuelve a su casa como si nada hubiera sucedido. Llama la atención la sorprendente actuación de Tony Curtis, que tan acostumbrados nos tiene a la comedia.

BARBA AZUL. HENRI DÉSIRÉ LANDRU

Henri Désiré Landru

Henri Désiré Landru

Henri Désiré Landru nació en Paris, en 1869,  en el seno de una familia obrera y muy religiosa. Siendo muy joven tuvo que casarse con una prima suya a causa de un embarazo imprevisto -no a la fuerza; fue una boda por amor, la querría toda la vida-. El amor desmesurado al dinero le hace cometer pequeños delitos que le llevan a la cárcel, y a su padre a ahorcarse a causa de la vergüenza.

En cierta ocasión, contesta al anuncio de un periódico. Una viuda ofrece dinero a cambio de compañía. Poco a poco, la mujer empieza a sospechar la intención de robarla y lo denuncia. Vuelve a la cárcel con el firme propósito de que esto no vuelva a suceder. Hará lo mismo pero luego las matará para que no puedan denunciarle. Así comienza una larga cadena de asesinatos. Transcurre la Primera Guerra Mundial –La Gran Guerra hasta que llegó la segunda- y esto favorece a Landru. El número de viudas aumenta debido a las bajas bélicas. Él es un hombre joven, apuesto, educado; todo un caballero. Sigue con su mujer y sus hijos, pero con la excusa de un trabajo de viajante, puede ausentarse durante bastante tiempo de casa, a la que vuelve de vez en cuando con valiosos regalos para su esposa.

Ahora es él mismo quien pone anuncios en los periódicos. Le llegó una cantidad increíble de cartas que él pudo seleccionar. Desestimó las que creyó sin dinero y contestó a las demás para asegurarse de que el esfuerzo mereciera  la pena y diera sus frutos. Alquilaba apartamentos en los que recibía a estas mujeres. Tras un breve romance en el que se mostraba encantador, se ganaba su confianza y las convencía de que le entregaran sus ahorros con la excusa de invertirlos para que se multiplicaran. Cuando ya estaba el dinero en su poder, las asesinaba, descuartizaba y quemaba. Con el paso del tiempo, temió despertar la sospecha de los vecinos y del propietario al utilizar por tan breve espacio de tiempo las viviendas, así es que decidió adquirir una casa de campo a las afueras de París. Todo fue más fácil entonces. Incluso llegó a simultanear varios romances.

Nunca abandonó su modo de actuar. No parecía haber problemas hasta que terminó la guerra y los familiares buscan a sus parientes desaparecidos. El cerco se estrecha en torno a  Landru y su captura es inevitable.

Cuando le detuvieron, reconoció haber engañado a las viudas, aunque no asesinarlas. Pero los restos que encontraron en su casa no dejaron lugar a dudas. Huesos, cenizas, dientes de oro. El juicio fue muy famoso y duró dos años. En su celda, en espera de juicio, recibió propuestas de matrimonio,  tal era su atractivo para las mujeres. Sólo pudieron probarse once asesinatos, pero la policía calculó que fueron alrededor de trescientas las mujeres asesinadas por este moderno Barba Azul, que en febrero de 1922, fue guillotinado.

Este caso es diferente a los demás que componen este catálogo. En principio, no parece tratarse de un asesino en serie, puesto que su motivación es exclusivamente económica. No obstante, no se trata de un asesino que mata por dinero sin más. Las pautas que sigue para cometer los crímenes, el tiempo que le lleva ejecutarlos, la preparación de los asesinatos -incluso adquiere una casa de campo-, la ausencia de remordimientos, el posterior descuartizamiento e incineración de las víctimas, el llevar una vida paralela con una familia absolutamente apartada e ignorante de estos hechos hacen que deba ser considerado, al menos, rozando la psicopatía. Por este motivo y por el volumen de sus asesinatos, también puede ser considerado un asesino en serie.

“Viudo, dos hijos, solvente, afectuoso, serio y en ascenso social desea conocer viuda con deseos matrimoniales”. (Henri Landru. En un anuncio en el periódico buscando víctimas).

 Monsieur Verdoux (Charles Chaplin, 1947)

Monsieur Verdoux

Monsieur Verdoux

Curiosa -y magnífica- película del asesino de quizás varios cientos de mujeres que no deja de transmitir, no ya simpatía, pero no un rechazo visceral. Quizás Chaplin, por  toda su trayectoria cinematográfica, es incapaz de despertar odio en los espectadores. Parece querer justificar en parte a su protagonista, al presentárnoslo golpeado por la mala suerte que le depara el destino -mujer inválida, despedido del trabajo por la crisis económica después de años de servicio-, cosa que no le ocurrió al auténtico criminal. Tiene momentos de comedia. Significativa la escena en la que este despiadado depredador evita pisar accidentalmente una oruga que hay en su jardín. Aparte de eso cuenta, con bastante fidelidad la historia de Landru, el asesino de viudas.

LA FAMILIA. CHARLES MANSON

Charles Manson

Charles Manson

Manson nació en Ohio en 1934, hijo de madre soltera adolescente y prostituta. Desde muy joven empezó a cometer pequeños pero continuos delitos, sobre todo, robo de coches y  atracos. Su primer atraco a mano armada lo realizó con sólo trece años. Atracos, arrestos y fugas hasta que con diecisiete años, en 1951, va a la cárcel por primera vez. Fugado, otra vez de vuelta a la cárcel. Pasan así los años -más tiempo en la cárcel que fuera-. Se casó y se separó. Su vida transcurría entre la cárcel y los delitos.

A mediados de los sesenta entra en contacto con alguna secta, se hace miembro de la Cienciología y por fin decide hacer la suya propia, La Familia. Todos los componentes se salvarían tras el Apocalipsis. Vivían en Los Ángeles, medio hippy-medio secta, atrajo a muchos jóvenes. Drogas y alcohol llamaban la atención de muchos en aquellos años psicodélicos, tan dados a la creación de sectas apocalípticas y satánicas. Pero no se quedaron en drogas y amor libre, dieron un paso más allá y se convirtieron en un grupo asesino tremendamente violento, quizás las drogas y el alcohol les desinhibiera y les diera sensación de impunidad.

Puede que su primera víctima fuera un traficante de drogas que tuvo problemas con un miembro de la Familia. Manson dio orden de matarlo. En realidad, dijo: “haced con él lo que queráis”. Decir esto a bestias salvajes tiene funestas consecuencias, el hombre quedó destrozado.

Manson parecía tener una obsesión con Los Beatles -grupo del que hubiera deseado ser miembro- y su tema Helter Skelter. Sobre este concepto elaboró una disparatada teoría: habría un apocalipsis en el que los negros iniciarían una guerra civil y acabarían con todos los blancos -menos con los miembros de la Familia, claro está-. Atrapado por esta locura de alucinaciones, decide atacar la mansión en la que vivía Roman Polanski. No está muy claro si él conocía este dato o fue puramente casual la elección de esta casa. Fue un baño de muerte y sangre. Roman Polanski no se encontraba en casa, pero sí su mujer, Sharon Tate y algunos invitados. Todos resultaron muertos. Se ha especulado mucho sobre este caso y un montón de coincidencias y relaciones entre Los Beatles, Polanski y muchas cosas más. Yo no creo que sean más que especulaciones e intentar unir con alfileres a Manson, el edificio Dakota, Polaski y otras cosas.

Al día siguiente entraron en casa de un matrimonio, LaBianca, y procedieron de forma muy parecida a la de la noche anterior. Fueron detenidos a los pocos días.

Varios miembros de la familia fueron condenados a  cadena perpetua.  Manson no participó directamente en ningún crimen, ni siquiera estaba presente cuando se cometieron. Si los otros mataron no fue porque él lo dijera. Esa fue su defensa, que asumió personalmente, pero de poco le valió. Fue condenado a muerte en 1971  por inducción al asesinato, aunque más tarde la pena fue conmutada por cadena perpetua. Aún cumple condena en una prisión de California. Todavía tiene muchos seguidores y admiradores que sólo nos muestran lo enferma que está una parte de la sociedad.

 “¿Remordimiento?, ¿Por qué? Ustedes me han hecho todo lo habido y por haber, ¿no me da eso a mí igual derecho? Quizás debí haber matado a 400 ó 500 personas, así me habría sentido mejor” (Charles Manson).

Manson: Retrato de un asesino (Helter Skelter) (Tom Gries, 1976)

Helter Skelter

Helter Skelter

Película de televisión basada en el libro de Vincent Bugliosi, fiscal del juicio contra la “Familia” Manson. Narra toda la historia de los hechos, centrándose especialmente en el proceso de investigación, y el afán del fiscal por introducir el “Helter Skelter” como móvil, ya que sin ello habría sido imposible probar la implicación de Manson como inductor de los crímenes. A pesar de la duración de la película -tres horas- no se hace pesada en ningún momento y, para ser una miniserie de los setenta, sorprende el tratamiento realista de los hechos. Aporta de una manera amena los suficientes datos como para tener un conocimiento bastante completo de los acontecimientos. En 2004, John Gray hizo una nueva versión de la película, con el mismo título original, algo inferior a la primera, pero también con un resultado satisfactorio.

EL LOBISOME. MANUEL BLANCO ROMASANTA.

Manuel Blanco Romasanta

Manuel Blanco Romasanta

Hollywood nos entra por los ojos a través de las pantallas de cine. Seven, Hanibal Lecter y tantos otros pueden llevarnos a pensar que los asesinos en serie son “cosa” de Estados Unidos. Desengañémonos, está mucho más cerca de lo que podamos pensar. Aquí, en nuestras tranquilas aldeas pasan cosas, y no siempre buenas.

Romasanta pudo haber sido el origen del Hombre de saco o del Sacamantecas, con quien se asusta a los niños para que no estén lejos de casa. ¿Leyendas? Desgraciadamente, no.

Manuel Blanco Romasanta nació en Orense en 1810. En principio fue inscrito como Manuela  al pensar que se trataba de una niña. Fue sastre y más tarde trabajó de buhonero gracias a su conocimiento de toda la provincia y sus alrededores, incluido parte de Portugal. Era un hombre muy bajo -no llegaba a metro y medio- y con aspecto tan agradable e indefenso que provocaba casi ternura en los demás. Tenía una gran inteligencia, sabía leer y escribir en un tiempo en que sólo unos cuantos poseían tales conocimientos. Esto le sería muy útil más adelante. Vendía manteca y algunos cacharros por los pueblos.

En 1843 comete su primer asesinato, un Guardia Civil, por lo que es condenado a diez años de cárcel, de la que escapará. Tres años después matará a una mujer y a su hija, Manuela Blanco (el nombre,como el suyo, es pura coincidencia) y Petra, de seis años. Esta mujer quería irse del lado de su marido y Manuel le dijo que en Santander conocía a un cura que necesitaba un ama. Que las llevaría a las dos. Nada hizo temer a la mujer, ella le apreciaba. En el camino mató y devoró a las dos. De vuelta al pueblo, dijo a los familiares que todo había ido bien. De esta forma, fue “colocando” a otras mujeres del pueblo en otros tantos sitios en las que se las necesitaba. Cuando los familiares sospecharon por la ausencia de noticias, él falsificó cartas -gracias a su capacidad para escribir- y así desaparecieron las dudas.

Pero cometió algunos errores que fueron cruciales para su identificación. Robaba prendas de las víctimas que luego vendía. La casualidad quiso que unos familiares reconocieran las ropas de una de las víctimas y los rastros llevaron hasta Romasanta.

Huyó a Toledo, esperando que las cosas se calmaran,  pero allí fue detenido, en Nombela. Se le acusaba de nueve asesinatos de niños y mujeres, aunque él reconoció trece. Le dijo al juez que tenía una maldición: tras ser atacado por unos lobos, se convirtió en hombre lobo, que incluso aquellos lobos también eran hombres lobo y los tres mataban y se comían a sus víctimas. Fue declarado culpable, no había locura, él distinguía entre el bien y el mal. Se le condenó a morir en el garrote vil, aunque más tarde se conmutó la pena por cadena perpetua. Se cree que se suicidó  en la cárcel, aunque no se sabe a ciencia cierta cuál fue su fin.

“…pero desde que me convertía en lobo mandaba en mí el instinto animal. Y así sentía en instinto y el hambre de carne humana. Cuando volvía a ser hombre sentía cierta lástima, pero nada podía hacer.”  (Manuel  Blanco Romasanta).

El bosque del lobo (Pedro Olea, 1971)

El bosque del lobo

El bosque del lobo

Benito Freire es un buhonero gallego que recorre los pueblos de la zona vendiendo utensilios de cocina y otros cacharros. Además, ejerce de guía y acompañante por los caminos para llevar a los vecinos de un pueblo a otro. Cuando acompaña a alguna mujer, a mitad de camino, las asesina y come alguna parte de su cuerpo. La película es una adaptación muy fiel de la verdadera historia. Sólo se ha cambiado el nombre de las personas involucradas  en el caso.

RETRATO DE UN ASESINO. HENRY LEE LUCAS

Henry Lee Lucas

Henry Lee Lucas

Henry Lee Lucas nació en Virginia en 1936 en el seno de una familia descompuesta. La madre era violenta, alcohólica y prostituta. El padre, también alcohólico, sufrió la amputación de ambas piernas al cruzar las vías del tren en un mal momento durante una borrachera. Tenía nueve hermanos que habían sido vendidos a familias de la zona o abandonados. Sólo Henry seguía con ellos. La madre abusaba física y verbalmente del niño que además era obligado a verla mientras practicaba su profesión. La madre le golpeaba de forma tan violenta que estuvo a punto de ocasionarle la muerte en varias ocasiones. Por su culpa perdió un ojo y a partir de ese momento tuvo que llevar uno de cristal.

Así creció el joven Henry, constantemente en correccionales por pequeños delitos relacionados con la violencia. En el transcurso de una de las habituales peleas, mató a su madre con un cuchillo, después, la violó. Fue condenado a cinco años en un hospital psiquiátrico. Cuando salió fue a vivir con su hermana y su cuñado. Posteriormente se casó con una mujer que tenía dos hijas. Tras un periodo de matrimonio y violaciones a las hijas, desapareció -por suerte para las niñas- y se dedicó a recorrer el país junto con un amigo de su “calaña”, Ottis Toole. Eran el dúo perfecto, Henry era más listo y Ottis, más fuerte. Ambos eran dos animales salvajes. Sembraron el pánico y la muerte a su paso. Muertes y violaciones con tremenda violencia. Le gustaba practicar sexo con mujeres a las que había matado. Esto comenzó en 1975 hasta que fue detenido en 1983. Fue un asesino brutal y despiadado que jamás sintió el menor arrepentimiento ni empatía por sus víctimas. No se sabe a cuántas personas asesinó porque le gustaba recrearse en las confesiones y la policía creyó que confesó más de las que realmente había asesinado.  Se cree que cometió unos 400 asesinatos. Él confesó 900. Tras las confesiones y por las pruebas, el abogado no podía alegar inocencia, pretendió ablandar al jurado contando las penalidades que sufrió de niño por culpa de su madre, pero no fue suficiente. Fue condenado a pena de muerte y posteriormente, la pena fue conmutada por cadena perpetua. Murió en la cárcel de un paro cardíaco el 13 de marzo de 2001.

“Para mí una mujer viva, no es nada, el sexo con una mujer muerta lo es todo…” (Henry Lee Lucas).

Henry, retrato de un asesino (John McNaughton, 1986)

Henry, retrato de un asesino

Henry, retrato de un asesino

La historia que cuenta la película es bastante diferente de los hechos reales. Aquí, Henry es un hombre solitario, marcado por una infancia difícil, pero el espectador tiene la sensación de que podría ser recuperable para la sociedad con un tratamiento no muy largo y un poco de cariño. Nada más diferente de la realidad. Parece que Henry huya en algunos momentos de la violencia, como cuando impide que violen a una chica. El verdadero Henry jamás hubiera hecho eso, habría participado en la violación. Pero mucho más cambiado está su compañero, Ottis, que en la película nunca había asesinado hasta que encuentra a Henry. En este film matan a unas cuantas mujeres -muy lejos de 900 ó 400-. En la vida real, Henry viola a su madre después de acuchillarla, viola a su novia después de matarla. Viola a todas las mujeres después de matarlas, eso es lo que le gusta. La sangre, la violencia extrema y la violación de cadáveres. No obstante, la película está bien narrada y los personajes, sin llegar a la violencia de los reales, se nos muestran como asesinos sin piedad.

En este recopilatorio de asesinos han quedado muchos fuera -¡ojalá sólo hubiera habido diez en toda la historia!-. Están recogidos los que me han parecido más significativos por su crueldad, el volumen de sus asesinatos, la forma de operar o alguna otra curiosidad.

Estos son otros que podrían haber estado en la lista:

Raymond Martínez Fernández y Martha Beck. Haciéndose pasar por hermanos, él enamoraba a mujeres  a las que después mataban y robaban. Los asesinos de la luna de miel (Leonard Kastle, 1970).

Peter Kürten. Asesinó y violó a varios niños y chicas jóvenes. M, el vampiro de Düsseldorf (Fritz Lang, 1931).

"Los asesinos de la luna de miel" y "M, el vampiro de Düsseldorf"

"Los asesinos de la luna de miel" y "M, el vampiro de Düsseldorf"

John Reginald Halliday Christie. Asesinó a varias mujeres, durmiéndolas con la excusa de practicarles un aborto y las violó en esta estado. El estrangulador de Rillington Place (Richard Fleisher, 1970).

Aileen Carol Wuornos. Prostituta. Mató a siete hombres de los que afirmó que la habían violado. Monster (Patty Jenkins, 2003).

"El estrangulador de Rillington Place" y "Monster"

"El estrangulador de Rillington Place" y "Monster"

Fritz Haarmann “El carnicero de Hannover”. Violó y asesinó a un número indefinido de chicos -se probaron 27 aunque se cree que fueron más de cien- de un mordisco que les seccionaba la carótida.  El  fabricante de la muerte (Romuald Karmakan, 1995).

David Berkowitz “El hijo de Sam”. “Yo no quería hacerles daño, sólo quería matarlas“. Disparó y asesinó a seis personas e hirió gravemente a otras tantas. Sus víctimas eran elegidas al azar. Nadie está a salvo (Spike Lee, 1999).

"El fabricante de la muerte" y "Nadie está a salvo"

"El fabricante de la muerte" y "Nadie está a salvo"

Marcel Petiot. Durante la ocupación nazi en Francia, robó y asesinó a unos 65 judíos a los que prometió salvar y llevar fuera de Francia.  El extraño caso del doctor Petiot (Christian de Chalonge, 1990).

Cayetano Santos Godino “El petiso orejudo”. Responsable de cuatro asesinatos de niños y varios intentos. Con sólo siete años, asesinó a un bebé. El niño de barro (Jorge Algora, 2007).

"Docteur Petiot" y "El niño de barro"

"El extraño caso del Doctor Petiot" y "El niño de barro"

Dahmer, “El carnicero de Milwaukee”. Jeffrey dahmer fue un joven homosexual que mató a 17 personas entre 1978 y 1991. Quería llegar a convertirlos en zombis para que no se fueran de su lado. Dahmer, el carnicero de Milvaukee (David Jacobson, 2002).

“Jack el destripador”. Se trata sólo de un pseudónimo, porque lo cierto es que nunca se le atrapó. Hubo muchas especulaciones, detenciones, sospechas, pero ningún resultado. Actuó en Inglaterra hace más de cien años, en una zona de Londres muy pobre llamada Whitechapel. Asesinaba a prostitutas, y se cree que fueron entre cinco y siete. Hay multitud de películas sobre esta historia, yo me quedo con: Jack, el destripador (John Brahm, 1944).

“El asesino del zodiaco”. Nunca se le detuvo. Asesinaba a personas y mandaba cartas a los periódicos con pistas del siguiente asesinato. Dejó de matar y se perdió la pista. La policía cree que murió y por eso cesaron los asesinatos.  Zodiac (David Fincher, 2007).

"Dahmer, el carnicero de Milwaukee" y "Zodiac"

"Dahmer, el carnicero de Milwaukee" y "Zodiac"

“Los asesinatos de Hwaseong”. Otro caso no resuelto. Ocurrió en Corea del Sur a mediados de los ochenta, en el que sucedieron una serie de asesinatos de diez mujeres jóvenes, todos con el mismo patrón.  La película Crónica de un asesino en serie (Bong Joon-Ho, 2003) narra las dificultades de la investigación.

Existen otras películas que no hacen referencia a ningún asesino real, pero merecen tener su sitio en este artículo por diferentes motivos.

Copycat (John Amiel, 1995). Narra la historia de un asesino en serie cuyo modo de actuación es copiar el de varios asesinos en serie reales: el estrangulador de Boston,  los estranguladores de la colina, David Berkowitz, Dahmer “el carnicero de Milwaukee”, Ted Bundy.

"Crónica de un asesino en serie" y "Copycat"

"Crónica de un asesino en serie" y "Copycat"

 

Seven (David Fincher, 1995). Es quizás el asesino más retorcido y sofisticado (con permiso de Hannibal Lecter) de todas las películas sobre asesinos en serie. John Doe asesina a siete personas con la excusa de los siete pecados capitales.

La sombra de una duda. (Alfred Hitchcock, 1943). Muy buena dirección de Hitchcock y excelente interpretación de Joseph Cotten. Película de suspense más que de asesinatos, propiamente dichos. Narra la historia de un hombre que vive de conocer y enamorar viudas para después matarlas. De nuevo la historia de un Barba Azul.

"La sombra de una duda" y "Seven"

"La sombra de una duda" y "Seven"

El silencio de los corderos. (Jonathan Demme, 1991). Además de Hannibal Lecter, aparece Jame Gumb “Buffalo Bill”, quien copia patrones de actuación de Ed Gein, utilizando la piel de sus víctimas; Ted Bundy, que se hacía pasar por herido para sorprenderlas, y Edmund Kemper, que también mató a sus abuelos siendo adolescente.

American Psycho. (Mary Harron, 2000). Asesino sanguinario, que incluso tiene que usar impermeable para la sangre, ahora en versión yuppie. El tema puede resultar poco apetecible, pero la película tiene un buen resultado, con Christian Bale como protagonista.

American psycho y El silencio de los corderos

American psycho y El silencio de los corderos

Éstos no son todos los asesinos en serie que ha habido en la historia de la humanidad. Sería difícil hacer un listado de todos ellos. Y no sólo por la amplitud que tendría esa lista, sino porque ni siquiera es posible conocerlos a todos; a veces, por la dificultad que hay en asociar unos asesinatos con otros, si no tienen unas pautas claramente similares. Simplemente he querido contar las historias de algunos de ellos que se han visto reflejados en el cine.

Alicia.

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15 comentarios

  1. Muy bueno el post. Muy didáctico. Hay algunas películas que tengo que ver.

    Enhorabuena.


  2. Deliciosa anotación.


  3. Gracias, Peter y Luis por vuestros comentarios. Algunas de las películas de las que hablo no son nada del otro mundo, pero otras son muy buenas.


  4. Magnífico y completo artículo. Todo un estudio detallado de los asesinos y sus “obras”. Me parece que has hecho un arduo trabajo “legal” detallando y definiendo todo tipo de asesinatos y su reflejo en el cine.
    Merece más de una lectura, sin duda. Enhorabuena.


  5. Me alegro de que te haya gustado, ascen. Espero que te gusten las películas que no hayas visto, pero cuidado, todas no son aptas para estómagos delicados. De todas, formas no son demasiado brutales. Lo son más las historias reales que las escenas de las películas. De todas, la más bestia es “Ed Gein, the butcher of Plainfield”.


  6. De las películas que nombras tengo debilidad por “Monsieur Verdoux”; y “Crónica de un asesino en serie” fue una agradable sorpresa.

    Es verdad que estos tipos depiertan interés (y no por el aspecto morboso de sus crímenes, como muy bien dices), el problema es que acaban convirtiéndose en estrellas mediáticas. Un ejemplo, te pones a buscar en google y te encuentras esto:

    “Columbine” 5.000.000 de entradas
    “Cho-Seung” 2.470.000
    “Charles Manson” 1.800.000
    “Henry Lee Lucas” 774.000

    y si probamos, por ejemplo:

    “Theodore Roosevelt” 2.480.000
    “Christopher Columbus” 2.150.000
    “Humphrey Bogart” 1.700.000
    “Alexander Fleming” 624.000

    Tremendo, ¿no?


  7. “porn” 241.000.000 de entradas 🙂


  8. Un post de lo más didáctico y explicativo. A ver cuando me armo de tiempo y paciencia para leerlo entero, pero hasta donde he leido, pinta francamente bien.

    Saludotes


  9. Es verdad, Korvec, me ha quedado un poco largo. Mi idea, en principio, era algo más pequeño, pero una vez que entras, vas viendo que hay más y más, y no me parecía prescindible ninguno. Aún así, llegó un momento que corté porque hubiera sido interminable.


  10. César, y en plan endogámico, si en Google buscas “Google”, arroja la escalofriante cifra de 2.770.000.000 de entradas. Pero, hasta la fecha (que se sepa), ni “porn” ni “Google” han matado a nadie. 🙂


  11. Eso si, para desengrasar de tanto “asesinazo” creo que esta noche voy a revisar “Arsenico por compasión” jejeje.


  12. “hasta la fecha”, Alicia, pero no pongas la mano en el fuego por Google, que nunca se sabe.


  13. La verdad es que no confío nada en Google, quizás haya hecho algo ya pero sabe ocultarlo bien.


  14. muy bueno me encantas estos temas por favor alicia escribeme para que conversemos tengo algunos materialeas tambien.


  15. Demonios, las lista de películas que debo de ver ha aumentado.

    ¡Gracias!



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