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Blancanieves (mirror, mirror): La première

23 marzo 2012

Por cortesía de Beatriz, editora de este blog, que nos facilitó dos entradas que le habían tocado en un sorteo a través del facebook de la revista Grandes&PEQUES  (muchas gracias, Bea),  el pasado día 21 pudimos asistir a la première de la película BLANCANIEVES (Mirror, mirror), en el cine Capitol, en la Gran Vía de Madrid.

Teníamos que recoger una entrada doble a su nombre que, en algún punto de la acera frente al cine Capitol, nos facilitaría un señor de la casa Grandes&PEQUES a partir de las 5 y media de la tarde. La película estaba prevista para las 6 y media.

Un poco precipitadamente, pues todo fue casi sin tiempo, pero entusiasmados por asistir a un evento así, nos dirigimos al cine pertrechados de un par de cámaras de fotos para no perdernos nada. Nos habían dicho que iban a asistir varios famosos, entre ellos la cantante Soraya, que interpreta la canción final de la película (I Believe) en su versión en español.

Soraya

Ya los primeros tropiezos los tuvimos en casa: la cámara no tiene batería y no da tiempo a cargarla. No pasa nada, coge la antigua, que usa pilas AA. ¡Oh! Las tiene gastadas y en casa no hay. Bueno vete rescatando algunas a medio usar de cepillos eléctricos y relojes y luego ya veremos. ¡Vaya!, la tarjeta es SD HC y la cámara vieja no la reconoce. Que no cunda el pánico; saca la tarjeta del Papyre. OK.

Vale, por si acaso cogemos la cámara de nuestra hija, que es algo mejor que la vieja. ¡Ooops! No tiene tarjeta. No importa, mi hijo tiene una micro y un adaptador en el coche y en un plis se acerca a por las dos cosas; tiene las piernas largas y no tarda nada en volver.

Ya salimos de casa. Las cinco de la tarde. A las cinco y media en punto estábamos enfrente del cine buscando al señor de Grandes&PEQUES, pero no vimos a nadie. Un poco mosqueados volvimos a dar una vuelta y ya sí; vemos un par de personas bajo un paraguas que están hablando por móvil: “Sí, sí. Estamos enfrente. Bajo un paraguas”. Mi marido se arma de valor y, como si fuera un profesional en estas lides, se acerca y les pregunta: “¿Vosotros sois de Grandes&PEQUES?” . –“Sí, sí. Somos nosotros” –“Vengo a recoger unas entradas a nombre de Beatrix”.

El pájaro está en el nido...

Nos pide una serie de datos para identificarnos y por fin nos da la doble entrada. En ese momento, el señor bajo el paraguas le pregunta a mi marido: “¿Le importa que le haga una foto delante del cine? Es para la próxima revista”

Y allá que sale mi maridito, todo guapo, con la entrada en la mano y el Capitol a su espalda. Estoy deseandito ver esa revista.

Así pero con marido delante y entrada en la mano.

Como nuestras pilas para la cámara eran de segunda mano, buscamos un “chino” para comprar unas nuevas. Como hay por todas partes, enseguida encontramos uno, compramos las pilas y nos dirigimos al cine… ¡Oh, My God!, doscientos millones de personas haciendo cola para entrar. Pues nada paciencia. En ese momento leemos en la entrada que es válida “hasta completar aforo”. Y aquí es cuando nos da la risa floja.

Todos estos querían entrar. Y muchos más: Aquí sólo se ven 100.000.000, pero había, por lo menos, el doble.

Eran las 6 menos cuarto cuando nos pusimos a la cola, que encima no nos daban Pepsicola, y hasta las 6 y media no abrieron las puertas y empezó la gente a moverse. Yo no sentía las piernas y eso que tuvimos suerte y no llovió mucho.

Pero mi decepción fue grande cuando vemos que nuestras entradas son para la sala 3, en el sótano del cine, entrando por una puerta lateral 😐  No vimos famosos, no vimos photocall, no vimos a nadie. Por cierto, no sé cómo controlaban lo del aforo, porque el joven de la puerta se limitaba a mirar que la sala fuera la correcta, en nuestro caso la 2 ó la 3. Ni cuántas personas pasábamos con la entrada, ni si era una falsificación y, por supuesto, no contaba la gente que estaba pasando.

Gente por los pasillos esperando un milagro

Por fin entramos dentro y ya sabéis, corre-corre, que te quedas sin silla, como les pasó a muchos que se quedaron un rato por los pasillos de la sala por si, de manera espontánea, alguna butaca se vaciaba y se podían sentar.

y más gente sin butaca

Pero no, tuvieron que optar por marcharse, no sé si a otra sala o a su casa.

Parece que tarda en empezar la película, pero un enterado a mi lado nos informa que es que Soraya iba a ir sala por sala presentando la película. Mola el hombre, ¿Qué no?

Ni Soraya, ni photocall, ni nada de nada. Pero, ¿a que hubiera molado?

Efectivamente, no fue Soraya ni nadie. La película empezó a las 7 y media, y durante los ¾ de hora haciendo tiempo, un grupo de 10 ò 12 niños se bajaron hasta la zona de delante de la pantalla para jugar al escondite inglés. Surrealista todo.

A las 7 y media en punto se apagan las luces y empieza la película (sin anuncios ni nada, no os vayáis a creer) y la primera escena es para Julia Roberts. El patio de butacas, como si se hubiera puesto de acuerdo empieza a gritar: “¡Julia!, ¡Guapa!”. Sí, os lo juro. Empiezo a entender porqué estábamos en la sala del sótano.

Julia Roberts: la mejor de todos; aunque el papel de madrastra no creo que haya sido su mejor papel.

Ya empieza la peli y debo decir que la primera mitad me pareció bastante simple. De la segunda no opino porque me quedé dormida. No recuerdo haberme dormido nunca, hasta ahora, en el cine.

Unos enanitos cuando menos originales

Menos mal que, al acabar la proyección, el público empezó a aplaudir y me despertó antes de que se encendieran las luces.

No sé que es lo peor, si el señor bajo el paraguas repartiendo entradas, la película en sí misma, el público (que parecía de cine de pueblo de los años 50), la organización del evento, o mi ignorancia pensando que iba a codearme con los famosuelos y ver a la prensa y las cámaras de televisión, etc…

Aunque parezca lo contrario, me lo pasé bastante bien. Fue todo muy caótico, muy raro pero, tomándolo con filosofía y humor, resultó simpático y original. Y una cabezadita en el cine te deja bastante descansado. Una experiencia inolvidable.

Os dejo el trailer de presentación de la peli:

@scen

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6 comentarios

  1. jo,yo tambien quiero ir a dormir al cine ,jajajaja,depues de leerte ,no ire a verla,lo tenia en mente pero ………… no IRE


  2. Pues vaya tela, no se que decir. La próxima vez venderé las entradas en ebay …
    Yo he ido otras veces a ver una premier en el Capitol en la sala principal y en el vestíbulo o comprando palomitas coincidías con los VIP’s, os dejo una entrada de mi blog:
    http://beatrixblog.wordpress.com/2011/10/13/el-sueno-de-ivan/

    Yo la he visto hoy, mañana os haré la crónica, todavía estoy asimilándola.


  3. Beatriz, es que tu eres un experta y te desenvuelves bien en este tipo de eventos. Ascen es una neófita y le dicen que a la sala 3 y se va para allá, ¡con lo fácil que es decir!: “No no, soy de la prensa, voy a la sala principal que me están esperando”. Y si ves a Soraya desde lejos gritarle. “¡Soraya, guapa, cuanto tiempo. No nos vemos desde la ultima gala de Telecinco!”, mientras te aproximas a darle un beso. Como conocerá a dos millones de famosetes, tendrá miedo de replicarte por si eres una productora de “Tu si que vales” o algo así e igual te sienta en su mesa.

    Más caradura es lo que hace falta. Tengo un amigo que usando ese método estuvo toda la noche bailando con modelos en una fiesta. Y no tengo que recordaros como me metí en la firma de Ken Follet, ¿verdad?. Esa a la que no se podía entrar “bajo ningún concepto”. Mwahahahaha…

    En cualquier caso, seguro que la experiencia les gustó. No todos los días se va a una premiere.


  4. Sin duda el truco es entrar como Pedro por su casa y hacerse el loco


  5. Sin duda.

    Por cierto @scen, espero ver la foto de tu marido en la portada de la revista esa. 🙂


  6. Bueno, pruebajoguelo, mis conocimientos cinematográficos son “uno o ninguno”, posiblemente otra visión de otra persona más cinéfila, como tú, tenga como resultado una opinión muy diferente.

    Fue una tarde muy divertida Beatriz,, aunque quizá no haya sabido reflejarlo aquí. Nos lo pasamos muy bien, porque tenemos el humor suficiente como para reirnos de nosotros mismos: Como bien dice César, soy una neófita en estas lides y, como tal, pueden ocurrirme sucesos de los más variopintos. Haré caso de vuestras recomendaciones e intentaré hacerlo mejor la próxima vez que me vea en una de estas, pero no sé que tal se me dará.
    Te agradezco realmente el que me hayas dado la oportunidad de ir a este evento: nunca hubiera pensado en poder asistir a una première, y espero que no las vendas en ebay la próxima vez. Ha sido de verdad una gran experiencia. Ten en cuenta que mi vida es bastante monótona y cosillas de estas son las que dan sal a la vida.

    Lo mejor de todo, César, fue ver a Jesús buscando al vendedor, dirigirse a un desconocido y luego posar para la foto. Creí que me moría de risa: Él, que mira por la mirilla antes de salir de casa para no encontrarse con los vecinos y tener que saludarlos.
    Yo también quiero ver esa revista: La voy a distribuir entre mis amistades 🙂



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