h1

Extraños en un tren (“Strangers on a train”, 1951)

11 octubre 2017

Alfred Hitchcock tiene un buen número de películas que son historia del cine por méritos propios y, sin duda, Extraños en un tren es una de ellas, un thriller oscuro que termina con una frenética escena en un tiovivo fuera de control. El guion surge de la primera novela publicada por Patricia Highsmith en 1950, cuyos derechos Hitchcock se apresuró en conseguir. La película ha servido de inspiración para otros proyectos que también tratan el tema de los asesinatos cruzados, como Tira a mamá del tren (1987) o Cómo acabar con tu jefe (2011). Se rumorea que Warner Bros está intentando reunir de nuevo a David Fincher, Gillian Flynn y Ben Affleck para sacar adelante un remake con un enfoque más moderno, aunque el proyecto todavía no ha sido confirmado.

Durante un viaje en tren, Guy es abordado por Bruno un hombre que sabe de su vida a través de la prensa pues Guy es jugador de tenis profesional. Almuerzan juntos y Bruno le propone una especie de juego macabro, un doble asesinato intercambiando las víctimas para que nadie les asocie con ellas. Bruno asesinará a la esposa de Guy a cambio de que este mate a su padre, así Guy podrá por fin divorciarse y casarse con su nueva novia, mientras que Bruno podrá heredar una gran cantidad de dinero que le permita vivir sin preocupaciones. Guy no se lo toma muy en serio, pero unos días más tarde recibe la vista de Bruno reclamando que cumpla su parte del trato pues él ya ha matado a su mujer.

Dos taxis llegando a la estación de tren, dos hombres que se bajan, caminan hacía su vagón y a los que, de momento, no vemos la cara. Uno se sienta en un vagón, el otro se sienta justo enfrente y golpea accidentalmente al primero. Es entonces cuando el plano se eleva y les vemos las caras, uno de ellos se disculpa, el otro le saluda cortésmente y le reconoce pues le ha visto en el periódico, ambos se ponen a conversar. La película no puede tener un inicio más intrigante y prometedor, Hitchcock siempre ha tenido una gran destreza para la narración visual, sabiendo hacer magia con muy pocos elementos.

Pero no termina ahí, toda la película está llena de elementos dobles: dos mujeres con gafas, dos padres respetables, dos grupos de investigadores… y dos hombres (Guy y Bruno) que son opuestos. Uno es la luz y el orden y el otro la oscuridad y el caos, el bien y el mal que no son excluyentes, sino que están superpuestos. Aquí vuelve la narración visual del director a remarcar está situación, alternándose la luz y la oscuridad con la vida brillante y alegre de Guy jugando al tenis y asistiendo a fiestas, con la mansión sombría donde vive los padres de Bruno.

Extraños en un tren recibió una nominación a mejor fotografía en los Premios Oscar de 1951, y es que tiene varias escenas que son memorables. La primera, la del asesinato de la esposa de Guy que se muestra como un reflejo en las gafas de la víctima que se han caído al suelo durante el asalto. Un tiro de cámara inusual para una escena tan extraña como atractiva realizada con una técnica de impresión doble que se estudia en las escuelas de cine. La escena final del carrusel es otra, de la que es mejor no decir nada para no estropear la sorpresa. Esta mítica escena del tiovivo no aparece en la novela ya que la adaptación cinematográfica tiene diferencias notables con la novela. Las más significativas están relacionadas con el personaje de Guy que es un prometedor arquitecto, no un jugador de tenis, y en la novela si llega a matar al padre de Bruno.

Los protagonistas son Farley Granger, que ya trabajó con Hitchcock en La soga (1948), y Robert Walker que murió dos meses después de estrenarse esta película. Patricia Hitchcock, la hija del director, tiene un papel importante en la segunda parte de la trama. Alfred Hitchcock tiene en esta película uno de su cameos más conocidos, a los once minutos se le puede ver subir al tren llevando un contrabajo después de que el personaje de Farley Granger se baje del tren.

Imágenes © 1951 Warner Bros Pictures.

Alegre comedia negra de dialogo brillante, emocionante suspense, divertidas manipulaciones y giros asombrosos. Una de las mejores películas de la historia del cine.

Título original: Strangers on a train.
Dirección: Alfred Hitchcock.
País: EE.UU.
Año: 1951.
Duración: 101 min.
Género: Intriga, thriller, cine negro.
Intérpretes: Farley Granger, Ruth Roman, Robert Walker, Leo G. Carroll, Patricia Hitchcock, Howard St. John, Laura Elliott, Marion Lorne, Norma Varden, Robert Gist, John Brown, Jonathan Hale, Kasey Rogers.
Guion: Raymond Chandler, Czenzi Ormonde, basado en la novela de Patricia Highsmith.
Música: Dimitri Tiomkin
Fotografía: Robert Burks (B&W)
Productora: Warner Bros Pictures.
Distribuidora: Cifesa.

Beatriz.

Anuncios

Aquí puedes dejar tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: